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Los valores

Valores Morales

valores morales

¿que son los valores morales?

Los valores morales son aquel conjunto de creencias, normas y costumbres que establece la sociedad como buen comportamiento.

Sin embargo, aunque muchas personas caen en la presión de hacer lo moralmente correcto de acuerdo a la sociedad, la realidad es que la moral es un juicio interno, cada individuo tiene una opinión propia de lo que es bueno o malo de acuerdo a sus creencias, costumbres, experiencias vividas en casa, en el colegio, entre otros.

Los valores morales no son nada diferentes de los valores que considera la sociedad debe cumplir el ser humano para ser una persona de bien, la diferencia está en que es elección propia de cada ser humano sentirse moral o inmoral al ponerlos o no práctica.

Aquí te dejamos una lista de valores morales:

La honestidad: cualidad del ser humano que radica en actuar y expresarse de forma sincera y siempre practicando la verdad, de forma justa y empática, respetando tanto a los demás como a sí mismo.

La tolerancia: la tolerancia no es más que el respeto hacia los demás, hacia sus sentimientos, pensamientos, creencias, formas de vida, cuando son diferentes a las nuestras.

La libertad: por lo general tendemos a confundir el concepto de libertad con la capacidad de hacer todo lo que queramos así esto nos afecte a nosotros mismos o a los demás, cuando la realidad es que seamos libres para controlar nuestras propias acciones y que estas no tengan consecuencias graves en nuestra vida y en la de las personas que nos rodean. Por ejemplo, somos libres de estar solteros hasta decidir tener la madurez suficiente para involucrarnos en una relación y una vez estemos dentro de una relación somos libres de ser fiel a esa persona.

La comprensión: es tener una actitud tolerante ante las acciones de otros, sobre todo cuando estas acciones son errores naturales del ser humano, por ejemplo ser tolerantes y comprensivos cuando un niño rompe alguna pieza de vidrio.

La compasión: sentimiento de solidaridad que se tiene hacia personas, animales o cosas que sufren alguna calamidad, por ejemplo ser solidarios con una persona que esté padeciendo alguna enfermedad y donarle algún medicamento, sangre, ropa, comida o alguna otra cosa que necesite.

La decencia: por lo general la persona decente procura que nada dañe su imagen, por lo que se rige y cumple los diferentes valores éticos, morales y humanos establecidos por la sociedad.

La disciplina: ser disciplinado no es más que saber cumplir con las obligaciones de nuestra vida de la mejor manera posible, un ejemplo sería llegar al temprano al trabajo o hacer la tarea a tiempo.

La paciencia: capacidad de realizar algo sin alterarse, por ejemplo hay que tener paciencia al momento de enseñar algo si la otra persona no nos entiende.

La sobriedad: la sobriedad no solo se trata de mantenerse sobrio con el consumo de alcohol, sino también la práctica de moderación en nuestro comportamiento, como por ejemplo, expresarse con sobriedad frente a personas desconocidas.

El agradecimiento: la gratitud es reconocer una buena acción que se ha recibido o que se va a recibir, por ejemplo, cuando una persona nos hace un favor o se ofrece a hacernos un favor, es importante mostrar nuestra gratitud al respecto.

La bondad: es una cualidad que tiene un ser humano que realiza una acción beneficiosa hacia otra persona, como por ejemplo ayudar a cruzar la calle a una persona mayor.

La generosidad: es la acción de dar algo sin esperar nada a cambio. Por ejemplo, cuando donamos sangre a un hospital o cuando utilizamos nuestras habilidades para hacer algún favor, podría ser ofrecer una asesoría en costos y finanzas para una fundación sin esperar que nos den algún pago por ello.

La dignidad: se refiere al derecho que tienen los seres humano y animales de ser tratados con respeto.

La humildad: cualidad que deben tener los seres humanos para ser modestos con sus habilidades, virtudes, victorias y derrotas, tanto de sí mismo como la de los demás.

La laboriosidad: ética profesional que se refiere al gusto por trabajar y esforzarse para ser profesional.

La paz: se caracteriza no incitar hechos violentos y promover un espacio y estado de tranquilidad.

La perseverancia: es la cualidad que debe desarrollar una persona para esforzarse y no rendirse ante las dificultades que pueda encontrar en el camino.

La prudencia: es la habilidad de una persona para gobernarse a sí mismo mediante el uso de la razón.

Como se mencionó al inicio del artículo, los valores morales surgen y se inculcan en la persona de acuerdo a su entorno y estos se empiezan a desarrollar desde su infancia, por eso, es importante que las personas adultas sean correctos transmisores de los valores mencionados anteriormente.

Empezando desde el hogar, las relaciones con mamá, papá, hermanos, primos, tíos, abuelos, todas deben ser relaciones de calidad, se debe tomar en cuenta que los niños aprenden por el ejemplo, todo lo que se le enseñe y se le muestre al niño este lo va a repetir, actitudes y aptitudes, modos de pensar, de actuar, entre otros.

Debe existir coherencia entre lo que se le enseña al niño y nuestra manera de actuar, de nada servirá que le digamos a un niño que debe ser honesto y que al día siguiente nos vea mentirle a alguien más. Esto crea confusión en el niño de lo que realmente es bueno o malo, así no lo exprese.

En segundo plano tenemos la escuela o las actividades extracurriculares que realice el niño. Un niño pasa mucho tiempo en la escuela, allí observa cómo actúa su maestro/a y sus compañeros de clase.

Es importante establecer buena comunicación en casa con el niño y animarlo a que comparta cómo ha sido su día en la escuela, puede que al contarnos sobre su día nos encontremos con alguna situación que no se considere moralmente correcta y que se tenga que explicarle al niño sobre eso.

Además, es de suma importancia que los maestros, así como aquellos que serán futuros maestros, entiendan y estén dispuestos a asumir la responsabilidad de inculcarles buenos valores morales a los niños.