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Los valores

La humildad

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La humildad significa sentir respeto hacia los demás, no desvalorizar a nadie ni considerarse superior y sobre todo, tener una actitud permanente de aprendizaje.

Una persona que actúa con humildad no tiene complejos de superioridad, ni tiene la necesidad de estar recordándoles constantemente a los demás sus éxitos y logros; mucho menos los usa para pisotear a las personas de su entorno.

En este sentido, la humildad es un valor opuesto a la soberbia. Una persona humilde tiene no sólo una modesta aunque sólida conciencia de sus propios méritos, sino también de sus limitaciones.

La humildad es superadora y una condición necesaria si es que en la vida se quieren lograr cosas, obviamente positivas y siempre en consonancia con el bienestar.

La humildad es considerada una cualidad importantísima para la convivencia en comunidad ya que es un elemento muy valorado en términos sociales, en muchos sentidos una persona humilde puede establecer lazos más pacíficos y estables con otros, en comparación con personas que tienen un carácter o personalidad más dominantes.

La persona con humildad ama al prójimo y actúa en base al respeto de los demás.

La capacidad de almacenar información y de desarrollar una habilidad, nunca alcanza su punto máximo. Es imposible saberlo todo, y siempre hay una marca o un tamaño que puede superarse.

La humildad implica ser capaz de reconocer lo que no sabemos y que somos superados en cientos de formas posibles, así como también significa apreciar lo que tenemos sin compararnos con los demás ni presumirlo.

Cada quien está en un punto diferente de su propio camino, y cada quién vive una historia diferente. La comparación es inútil si no te compraras con quién fuiste ayer, y esa es la persona que realmente te interesa superar.

No sabes qué pueden estar viviendo las otras personas, y una estimación superficial de ellas es una pérdida de tiempo. Por eso la humildad es totalmente lo opuesto a la envidia; la persona humilde es consciente y agradecida, sabia con sus estimaciones y reservada con sus juicios.

La humildad significa comprender que por más grandes que sean los logros, en esencia todos somos seres humanos dentro de un universo infinito e inmenso.

Y por esa misma razón el proceso a ser humilde muchas veces duele: el nacimiento de la humildad requiere la muerte del ego.
Ejemplo: Reconocer a las personas que nos han ayudado en el desarrollo de las capacidades que ahora poseemos.