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Los valores

La honradez

la honradez

La honradez es una cualidad de algunas personas porque es una característica que lo define como una persona justa en todos los aspectos que se le presenten. Una persona honrada valora como una gran virtud el poder inspirar confianza en los demás demostrando siempre que es un individuo íntegro y que en todos los ámbitos de su vida la equidad es quien protagoniza su actuar.

Educar a las personas para ser honradas implica el desarrollo de una conciencia que les conduzca a apreciar y elegir todo aquello que representa la verdad, la integridad y el respeto por los demás.

La honradez se trata de ser absoluta y completamente sincero sobre todo contigo mismo para así poder reflejarlo ante los demás, y no se basa únicamente de un respeto hacia las cosas materiales, sino que también se debe respetar al ser humano como individuo aceptándolo con sus virtudes y defectos y sin perjuicios hacia nada ni nadie, y así demostrar calidad humana.

Quien es honrado se muestra como una persona recta y justa, que se guía por aquello considerado como correcto y adecuado a nivel social.

En oriente existe un famoso proverbio chino: “El oro auténtico no teme la prueba del fuego.”. Una persona honrada es el resultado de la integración total de sus valores, y el hábito de toda la práctica que conlleva.

Es una persona que ha desarrollado tan fuertemente su conciencia, que sin importar si está siendo observada o no, y sin importar si las circunstancias le convienen o no, siempre decidirá lo que es correcto para sí mismo y para todos.

La práctica de la honradez también implica desapego, no sólo de los bienes materiales, sino de los placeres que pueda ofrecer el mundo, porque lo correcto no siempre será lo que queramos.

El mundo ya lleva demasiados años de historia y la cultura nos propone los valores por una razón: las acciones correctas nos hacen mejores personas a largo plazo.

Por eso ser honrado nos enseña a ser felices y a comprender que lo más importante (nuestros valores) es aquello que existe dentro de nosotros.

Accionar por lo que en el fondo creemos independientemente de las circunstancias, nos hace inmunes a los deseos superficiales y a recurrir a lo que ya existe dentro de nosotros: nuestra buena virtud como personas morales.

Ejemplo de honradez

Encontrar un maletín con dinero y documentos importantes en un taxi y hacer todo lo posible por contactar con su dueño.