Qué es la civilidad

✅¿Qué es la civilidad?✅

La Civilidad se puede definir como toda aquella acción en donde toda persona dentro de una sociedad tiene la responsabilidad de cumplir con sus deberes civiles, respetando las leyes, con cortesía y buenos modales.

Esta clase de comportamiento permite contribuir a un funcionamiento correcto dentro de una sociedad, en la cual se busca no solamente el bienestar personal, sino que también se debe buscar el bienestar de todas las personas que pertenecen a dicha sociedad.

La Civilidad se le puede catalogar como una virtud, la cual todas las personas dentro de una sociedad deben poseer.

Sin duda alguna, la Civilidad es una cualidad que puede causar admiración entre los individuos de una sociedad.

En ocasiones la Civilidad puede ser entendida como cortesía o urbanidad.

Importancia de la civilidad

Sin importar como pueda ser vista, la misma marca un conjunto muy importante de reglas o normas que definen lo que está bien y lo que está mal, lo que se puede o no hacer dentro de una sociedad.

Está seriamente ligada con los buenos modales y una buena educación. Dependiendo del tipo de sociedad, esta se puede ver alterada por las costumbres y cultura popular de la sociedad misma.

Existen ciertos indicios que reflejan si un individuo o sociedad están muestran conductas con Civilidad.

Entre esos indicios podemos mencionar los siguientes; Lenguaje y vocabulario, los cuales son importantes para definir a un grupo social.

En este caso es importante que exista una carencia de un vocabulario agresivo y soez.

Como segundo indicio podemos mencionar la habilidad para pensar, la cual permite recordar todas las normas de cortesía y de buenos modales necesarios en una sociedad.

En resumen, es una virtud muy importante, sin esta cualidad, difícilmente se puede manifestar un buen comportamiento civil dentro de una sociedad.

La civilidad se refiere al trato entre dos o más personas a la forma en la que interactúan entre sí, a cómo conviven y se tratan unas a otras. La civilidad es un sinónimo de cortesía, demostración o acto con que se manifiesta la atención, respeto o afecto que tiene alguien a otra persona.

El trato con los demás es parte de tu vida diaria  por eso debemos tener la capacidad de llevar la cortesía, el respeto y el orden a toda la sociedad en su conjunto y crear un clima propicio para la convivencia y la participación de todos.

La idea es hacerlo no solamente para evitar un castigo, sino sobre todo porque estamos convencidos de que ello permite que la sociedad funcione mejor. La civilidad no es algo con lo que se nace se adquiere con la educación que sale de un principio central: todas las personas tienen una misma dignidad y merecen un trato digno.

Los detalles de las reglas de trato amable pueden cambiar dependiendo de los lugares, pero no la norma central de tratar a otros como uno quisiera ser tratado.

Y quizás este valor es la piedra angular de todos los valores, ya que la civilización de un ser humano implica la adaptación del intelecto y el control de sus impulsos, aprendiendo otros valores en consecuencia como la empatía, el respeto, etc.

Es precisamente nuestra capacidad de tener consciencia sobre nosotros mismos y sobre nuestras decisiones lo que nos distingue que los animales y vivir en armonía. De hecho, el filósofo griego, Platón, solía decir que el ser humano “se humaniza” con otras personas.

Sin la civilización los seres humanos actuarían como animales: preocupándose únicamente en el momento presente y en todas las necesidades que tienen que ser cumplidas.

De ahí que la civilización sea el valor que tiene más impacto ya que de él nace directamente el crecimiento: aprendiendo a controlar las emociones, los deseos y los impulsos para considerar sus consecuencias y sus repercusiones a largo plazo, un individuo adquiere consciencia sobre sí mismo y se vuelve cada vez más humano.

Sin embargo, hay que entender que las personas tienen una naturaleza impulsiva que siempre existe dentro de sí mismas, y lo mejor es reconocer los deseos para civilizarlos; en lugar de reprimirlos y ser de naturaleza descontrolada.

Ejemplo: ser cortés con los otros, saludarlos, dar los buenos días, si deseas que los demás te traten con amabilidad y respeto, actúa de la misma manera con ellos.