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Los valores

La disciplina

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La Disciplina es la capacidad de actuar ordenada y perseverantemente para conseguir cualquier meta que nos hayamos propuesto. Es poner en práctica de una forma constante todo lo aprendido para alcanzar los objetivos propuestos para nuestra vida.

Cualquier objetivo que nos propongamos, por más perseverancia o fortaleza que se tenga y que claro ayudará a lograrlo, resulta indispensable tener o disponer de un orden personal que nos organice para alcanzarlo de un modo más concreto.

La disciplina es fundamental para lograr metas

Este valor es fundamental y básico para poder desarrollar muchas otras virtudes, sin la disciplina es prácticamente imposible tener fortaleza y templanza ante las adversidades que se presentan día a día. Siempre debemos estar conscientes del objetivo que queremos lograr y proponernos alcanzarlo.

Podemos decir que es un hábito con el cual se sigue un regimiento personal que tiene como misión guiarnos hacia un estilo de vida idóneo, por falta de ésta, muchas personas se pasan la vida lidiando con dificultades que ellas mismas originan, mientras que a otras les va mucho mejor solamente por tener más paciencia y más disciplina en su proceder así podemos enfocarnos en lograr nuestros sueños y metas para que se cumplan más fácilmente.

La disciplina como valor es algo personal, no se puede ejercer ese valor de manera negativa a otros. La disciplinar no está ligada a la violencia ni mucho menos en el aprovecharse del más débil.

Si se precisa el poder enseñar de este valor, lo mejor sería el de manifestar a otros él porque es importante luchar por lo que se quiere, las metas, los sueños y planes que se desean completar en la vida.

La disciplina es lo que permite ir más allá, es la sensación de sentir que se puede lograr. Los resultados no son instantáneos, ni mucho menos conseguidos fácilmente.

Pero nada en la vida que se consigue fácil dura por mucho tiempo, lo trabajado con dedicación y disciplina dará como resultado algo duradero, y ofrecerá una gran satisfacción personal u en conjunto.

Se necesita esa gran fuerza de voluntad y esos grandes deseos de conseguir más allá de lo que se espera, el ejemplo mencionado anteriormente del practicante de karate es solo uno de los tantos escenarios que se pueden dar a la hora de poner en practica ese valor.

Y no solo en esos aspectos de vida es que se precisa su uso, hasta en lo más sencillo como desistir de ir a una fiesta para estudiar para un examen y obtener una buena calificación es una manifestación de la diciplina.

Ejemplo de disciplina

Un practicante de karate, debe evitar vicios como el cigarro y el alcohol y entrenar de forma constante como preparación para un torneo.