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Los valores

Valores Éticos

valores éticos

Los valores éticos no son más que aquellos que establecen cuál debe ser el correcto comportamiento de los seres humanos, con la finalidad de que las acciones de estos mismos no repercuten de forma negativa a quienes los rodean.

Conocer y comprender la importancia de los valores éticos es vital para las personas, ya que nos ayudan a tomar buenas decisiones y encaminar nuestra vida de la mejor forma posible. Es por esto que idealmente se deben inculcar los valores éticos desde una edad temprana, para que formen parte de la mentalidad e identidad de cada ser humano a lo largo de su vida.

Valores éticos fundamentales:

 

Justicia: La justicia es el conjunto de diferentes valores éticos, sobre los cuales no solo se debe basar una sociedad sino también el estado. La equidad, igualdad, respeto e integridad son unos de los tantos valores que se pueden mencionar a la hora de establecer justicia. También podemos decir que está formada por un conjunto de normas sobre las cuales cualquier autoridad (jueces, padres, profesores, entre otros) imparten justicia cuando estas son violadas.

Respeto: El respeto es uno de los valores más importantes para la sociedad, pues este es fundamental para una relación armoniosa entre los seres humanos. Para ofrecer respeto no es necesario estar completamente de acuerdo con la forma de pensar de la otra persona, sino que basta con comprender y valorar sus intereses. Sin discriminar ni ofender a esa persona por su forma de vida o su manera de pensar, si estas no afectan o hacen daño a alguien más, se debe ser tolerante ante las mismas.

Siempre tomando en cuenta que lo ideal es que el respeto sea mutuo, un sentimiento de reciprocidad, es decir, que para ser respetados debemos respetar a los demás. A pesar de que se puede ver en la sociedad de hoy día que esto no siempre se cumple, es substancial no olvidarle e insistir en esto, ya que las personas respetuosas saben estimar la importancia de las personas en general.

Responsabilidad: Se puede definir la responsabilidad como al compromiso de responder ante un hecho, por ejemplo, el cumplir con obligaciones o el cuidado al tomar alguna decisión o al realizar algo. La responsabilidad también es considerada una cualidad y un valor del ser humano. Ya que es considerada una característica positiva de aquellos seres humanos que son capaces de comprometerse con algo y llevarlo a cabo, igualmente de aquellas personas que actúan correctamente.

En muchos casos la sociedad espera que una persona actúe de forma responsable cumpliendo con sus obligaciones, que a menudo se relaciona con el rol que esté desempeñando la persona. Por ejemplo, se espera que un padre tome decisiones responsables ante el cuidado de sus hijos o que un trabajador, por decir un cajero, actúe de forma responsable con el manejo de dinero. Pero también debemos mencionar que la importancia de algunos valores éticos varía de acuerdo a la percepción de cada individuo. Si tomamos el ejemplo de un trabajador, se podría decir que ser puntual sería un acto de responsabilidad, sin embargo, para algunos trabajadores esto no posee mucha importancia, incluso, aunque no lo parezca, algunos jefes tampoco le dan tanta importancia a esto, por lo que en sus mentes, no son personas irresponsables al ser impuntuales.

Lealtad: La lealtad es un acto de fidelidad hacia una persona, organización, compromiso, sociedad, entre otros. El término lealtad proviene del latín “legalis” que significa “respeto a la ley”, por lo tanto también se considera ser leal al cumplimiento de las leyes que establece la sociedad, comunidad, familia, organización, entre otros, ante determinada situación. Se considera que una persona leal es aquella fiel en sus acciones y comportamiento, es una persona que cumple con su palabra. También se considera leal a una persona que defiende fuertemente algo en lo que cree. La lealtad no solo está presente en los seres humanos, sino también los animales, como los perros, tanto con las personas como con otro de su misma o diferente especie.

Honestidad: La honestidad es la cualidad de ser sincero con otras personas. Una persona honesta se considera una persona decente, con dignidad, recta y honrada. Ser honesto es fundamental para establecer relaciones interpersonales que se basen en la confianza y respeto. Una persona honesta se caracteriza por ser alguien que cumple un buen código de conducta, que no antepone sus necesidades o intereses ante la de los demás.

Ser honesto es algo que podemos aplicar en diferentes aspectos de nuestra vida: informarle al mesero si omitieron algo en la cuenta, avisarle a alguien si se le cae un billete en lugar de tomarlo para nosotros mismos, asumir responsabilidad por nuestros errores y decir la verdad cuando nos pregunten al respecto. Ser honesto también implica ser sinceros con nosotros mismos, con nuestros sentimientos, pensamientos, necesidades e intereses, quien es honesto con los demás también debe ser honesto consigo mismo para no traicionarse a sí mismo. Por ejemplo, si una persona recibe de parte de sus amigos una invitación a un lugar que vaya en contra de sus ideales o intereses, lo honesto tanto para él mismo como para con los demás, es ser sincero de forma educada acerca de las razones por las que rechazaría dicha invitación.

Equidad: La equidad se relaciona con la igualdad y la justicia. La equidad consiste en incentivar la igualdad, más allá de las diferencias de sexo, cultura, religión, color de piel, sector económico, entre otros. La equidad consiste en que las personas tengan las mismas condiciones y oportunidades, sin distinción. Ser una persona equitativa puede ir desde lo más pequeño; como por ejemplo, repartir una torta en pedazos iguales, o hasta lo más grandes; como luchar contra el racismo, xenofobia, pobreza, entre otros.

Estos son algunos de los valores éticos que podemos nombrar que contribuyen a la construcción de una sociedad justa y próspera, mediante los actos de personas conscientes que actúen bajo estos y todos los valores éticos.